Electrificar una flota aporta ventajas claras: menores costes operativos, mantenimiento más simple y beneficios regulatorios. En la práctica, la carga se vuelve la parte más difícil. Varias redes, facturación dispar, fricción para el conductor y datos ausentes generan costes que a menudo superan el ahorro del propio vehículo. Rally Charge se ha creado para resolverlo. Hace que la carga sea más barata, fiable y fácil de gestionar, y la integra en la misma plataforma que ya usa para gastos y operaciones de flota.
El problema real: la carga es un problema de sistemas, no de pagos
Las flotas fallan en la carga por razones previsibles:
- Demasiados métodos de acceso. Los conductores alternan entre apps, tarjetas RFID y terminales. Eso hace perder tiempo y aumenta las cargas fallidas.
- Facturación opaca. Recargos por roaming, tarifas variables y penalizaciones por inactividad hacen que la factura rara vez refleje el coste real por kWh o por km. Finanzas se lleva sorpresas cada mes.
- Señales operativas débiles. La mayoría de herramientas solo informan de sesiones como facturas. No muestran cuánto tiempo estuvo parado un vehículo, cuánta energía necesitó para lograr autonomía útil ni cómo encaja la carga en las rutas.
- Brecha en la aplicación de políticas. No puede imponer dónde, cuándo o a qué potencia debe cargar un conductor sin integración con despacho y telemática.
- Complejidad del mercado UE. Tarifas, IVA, reglas de roaming y cobertura de CPO varían por país. Una única solución local rara vez escala entre fronteras.
Estas brechas crean costes ocultos: horas extra por cargas fallidas, carga administrativa al conciliar facturas, energía desperdiciada por malos hábitos de carga y precios efectivos por kWh más altos porque las flotas se ven obligadas a aceptar rutas deficientes o comisiones de roaming opacas.
Por qué existe Rally Charge: primero la flota, no la tarjeta
La mayoría de opciones competidoras tratan la carga como un problema de pago. Rally Charge trata la carga como una capa operativa dentro de su plataforma de flota. Ese cambio simple modifica lo que hace una solución de carga:
- Diseñado para flotas: políticas por vehículo, centro de coste y conductor; flujos de aprobación y asignación automática a códigos contables.
- Múltiples vías de acceso fiables: pagos con tarjeta en terminal, tarjeta registrada mediante apps de CPO, RFID opcional en depósitos y alternativas prácticas como iniciar sesiones en remoto por WhatsApp. Esa combinación elimina casos límite de “aquí no se puede cargar”.
- Transparencia total: cada sesión muestra kWh, curva de potencia, componentes del coste, tiempo inactivo y el importe final facturable. Se acabaron las facturas de “caja negra”.
- Integración centrada en la plataforma: la carga se integra en la pila de gastos y operaciones de Rally para ofrecer facturación consolidada, KPI en tiempo real y enlaces directos con telemática, nómina y ERP.
En pocas palabras: Rally Charge hace que la carga sea predecible y accionable. Es más barata porque puede medir, enrutar y aplicar políticas, no solo comprar acceso.
Cómo funciona Rally Charge en flotas reales
Flujos para conductores que reducen la fricción
- Una identidad de pago. Los conductores usan una tarjeta virtual Rally o Rally Visa en terminales que aceptan pagos con tarjeta. Así se evitan varias tarjetas físicas.
- Tarjeta registrada y traspaso a apps. Donde los terminales exigen apps del operador, Rally usa mecanismos seguros de tarjeta registrada para pagar a través del operador sin obligar a los conductores a gestionar cuentas extra.
- Inicio remoto por WhatsApp. En redes o situaciones donde las apps son deficientes o los terminales no aceptan tarjetas, los conductores pueden iniciar una sesión por WhatsApp. Esto reduce la fatiga por apps y acelera la adopción.
- RFID de respaldo en depósitos. Para cargas frecuentes, un llavero RFID ofrece un respaldo robusto y sin conexión.
Todos los flujos del conductor se comprueban frente a la política de flota antes de iniciar una sesión: ubicaciones permitidas, centro de coste, límites de potencia y reglas de aprobación.
Coste: por qué Rally Charge es más barato que las tarjetas de combustible tradicionales
Las tarjetas de combustible ofrecen amplia aceptación y facturación simple. No ofrecen control. Rally Charge reduce el gasto de tres formas prácticas.
1. Precios transparentes y menores recargos por roaming
Las tarjetas de combustible y algunos intermediarios de red añaden comisiones de roaming y comisión a la factura. Rally incorpora tarifas de CPO y muestra los componentes. Esa transparencia le permite dirigir la carga donde es más barata y evitar recargos ocultos.
2. Reducir inactividad y desperdicio por comportamiento
Las tarifas por inactividad y las penalizaciones por exceso de tiempo se acumulan. Rally mide el tiempo conectado frente al tiempo de carga activa y aplica la política (alertas, puntuación del conductor o penalizaciones automáticas). Reducir la inactividad aumenta la rotación del cargador y baja las tarifas.
3. Facturación consolidada y menor coste administrativo
Rally consolida carga, aparcamiento y gastos incidentales en un único libro mayor. Eso reduce el trabajo de cuentas a pagar, acelera la conciliación y elimina reembolsos manuales que suelen seguir a cargas fallidas. Menos problemas administrativos = menor coste indirecto.
Integración: conectada con finanzas y operaciones desde el día 1
La carga solo compensa si está conectada a los sistemas que gestionan la flota:
- Telemática: vincule odómetro y estado de carga para un coste por km preciso.
- Finanzas y AP: facturas únicas, exportaciones contables, gestión del IVA y etiquetado por centro de coste.
- Despacho y política: aplique sitios aprobados y niveles de carga en flujos de rutas y despacho.
- ERP/Nómina: automatice reembolsos y recuperación del IVA.
Cuando la carga vive en la misma plataforma que combustible, aparcamiento y gasto del conductor, pasa de ser una línea molesta en la cuenta de resultados a una categoría gestionada con ROI real.
P: ¿Cómo se compara Rally con las tarjetas de combustible y otras opciones de carga EV?
Las tarjetas de combustible (DKV, etc.) y las redes CPO nacionales (EnBW, Fastned, Ionity, Enel X, Endesa X) son actores importantes del mercado. Aportan escala y acceso, pero rara vez resuelven los problemas operativos y de datos a los que se enfrentan las flotas.
- Tarjetas de combustible (p. ej., DKV): fuertes en compras y escala, débiles en telemetría de sesiones y aplicación de políticas. Reducen la fricción transaccional, pero no los costes ocultos de la carga.
- CPO nacionales (p. ej., EnBW, Enel X, Endesa X): poseen infraestructura y ofrecen cobertura, pero la facturación y las API se centran en el CPO. Una buena infraestructura no sustituye la necesidad de orquestación a nivel de flota.
- Telemática especializada o desarrollos a medida: pueden dar visibilidad, pero requieren mucha ingeniería y mantenimiento continuo.
La ventaja práctica de Rally es la orquestación + integración de plataforma. Le da la aceptación y las condiciones comerciales que necesita, además de la capa operativa que convierte el acceso en ahorro. Para cobertura de rutas en Europa, Rally se integra con los principales actores y aporta los controles de flota que importan.
Conclusión: elija por coste y control, no solo por aceptación
Si su decisión se reduce a “amplia aceptación frente a control”, elija la opción que convierta la carga en un coste gestionado. Rally Charge ofrece a las flotas la aceptación de una tarjeta de combustible con el control de una plataforma creada para operaciones: carga más barata, menos sorpresas y mayor disponibilidad del conductor. Para equipos de compras y finanzas en la UE y el RU, esa combinación convierte la electrificación de una tarea de cumplimiento en una ventaja operativa y de ahorro.