Electrificar una flota aporta ventajas claras: menores costes operativos, mantenimiento más simple y beneficios regulatorios. En la práctica, la recarga se convierte en la parte más difícil. Múltiples redes, facturación dispar, fricción para el conductor y falta de datos generan costes que a menudo superan el ahorro del propio vehículo. Rally Charge está diseñado para resolverlo. Hace que la recarga sea más barata, fiable y fácil de gestionar, y la integra en la misma plataforma que ya usas para gasto y operaciones de flota.
Las flotas fallan en la recarga por razones previsibles:
Estas brechas generan costes ocultos: horas extra por recargas fallidas, carga administrativa al conciliar facturas, energía desperdiciada por malos hábitos de recarga y precios efectivos por kWh más altos porque las flotas se ven obligadas a aceptar rutas deficientes o comisiones de roaming opacas.
La mayoría de opciones competidoras tratan la recarga como un problema de pago. Rally Charge la trata como una capa operativa dentro de tu plataforma de flota. Ese simple cambio redefine lo que hace una solución de recarga:
En pocas palabras: Rally Charge hace que la recarga sea predecible y accionable. Es más barata porque puedes medir, enrutar y aplicar políticas, no solo comprar acceso.
Todos los flujos del conductor se validan frente a la política de la flota antes de iniciar una sesión: ubicaciones permitidas, centro de coste, límites de potencia y reglas de aprobación.
Las tarjetas de combustible ofrecen amplia aceptación y facturación simple. No ofrecen control. Rally Charge reduce el gasto de tres formas prácticas.
Las tarjetas de combustible y algunos intermediarios de red añaden comisiones de roaming y de intermediación a la factura. Rally incorpora las tarifas de los CPO y muestra sus componentes. Esa transparencia te permite dirigir la recarga donde sea más barata y evitar recargos ocultos.
Las comisiones por inactividad y las penalizaciones por sobreestancia se acumulan. Rally mide el tiempo conectado frente al tiempo de recarga activa y aplica la política con alertas, scoring del conductor o penalizaciones automáticas. Reducir el tiempo inactivo aumenta la rotación del cargador y baja las comisiones.
Rally consolida recarga, aparcamiento y gastos incidentales en un único libro mayor. Eso reduce el trabajo de cuentas a pagar, acelera la conciliación y elimina reembolsos manuales que suelen seguir a recargas fallidas. Menos dolores de cabeza administrativos = menor coste indirecto.
La recarga solo compensa si está conectada a los sistemas que gestionan la flota:
Cuando la recarga vive en la misma plataforma que el combustible, el aparcamiento y el gasto del conductor, pasa de ser una línea molesta en la cuenta de resultados a una categoría gestionada con ROI real.
Las tarjetas de combustible (DKV, etc.) y las redes nacionales de CPO (EnBW, Fastned, Ionity, Enel X, Endesa X) son actores importantes del mercado. Aportan escala y acceso, pero rara vez resuelven los problemas operativos y de datos a los que se enfrentan las flotas.
La ventaja práctica de Rally es la orquestación más la integración de plataforma. Te da la aceptación y las condiciones comerciales que necesitas, además de la capa operativa que convierte el acceso en ahorro. Para cobertura de rutas en toda Europa, Rally se integra con los principales actores y aporta los controles de flota que importan.
Si tu decisión se reduce a “amplia aceptación frente a control”, elige la opción que convierta la recarga en un coste gestionado. Rally Charge ofrece a las flotas la aceptación de una tarjeta de combustible con el control de una plataforma creada para operaciones: recarga más barata, menos sorpresas y mayor disponibilidad del conductor. Para los equipos de compras y finanzas de la UE y Reino Unido, esa combinación convierte la electrificación de una tarea de cumplimiento en una ventaja operativa y de ahorro.

Desde saber quién usa cada tarjeta hasta recopilar recibos y lecturas del cuentakilómetros, los sistemas tradicionales de tarjetas de combustible dejan vacíos

Pero aunque estas tarjetas prometen ahorro, a menudo hacen lo contrario: añaden comisiones ocultas, trabajo manual y puntos ciegos de gasto que cuestan tiempo

Este verano hemos lanzado varias funciones para ayudarte a controlar mejor los costes y ahorrar dinero.